“Publicistas políticos y sacavergüenzas” – Enrocados con el régimen.

Menuda castaña de medios informativos tenemos en España…

Creo que, en lo que respecta a información y comunicación #MarcaEspaña, terminaré por no ver televisión ni oir radio. Igual puedo decir de la prensa en papel o digital.

¿Donde está el límite entre la línea editorial y la publicidad sectaria?

Posiblemente, si cuando, los dedicados a voceros del sistema, “ponen el cazo” , no atraparan las jugosas “aportaciones a la causa personal” que reciben, posiblemente repito, el periodismo continuaría existiendo en España.

La desfachatez y el desparpajo con el que la mayoría de los que, diciéndose periodistas, “campañean” a diario por la formación política que cubre económicamente su estado de bienestar, roza ya el esperpento.

¿No les dará vergüenza soltar tantas sartas de mentiras?

Hora tras hora, día tras día, sus escritos, emisiones o comentarios no se salen nunca un milímetro del argumentario oficial dictado por los próceres de la cleptocracia española, que no de la Patria.

Esta mañana me he sorprendido. Leyendo un artículo titulado Púlpitos y palmeros en el “nuevo periodismo” hispano, escrito por Antonio Pérez Henares, “Chani”, en su blog de Periodista Digital, no he podido por menos que alegrarme y, de forma involuntaria y mecánica, repetirme en voz baja “olé, olé y olé…”

Al fin alguien canta la rumba en versión original… Por fin aparece un soplo de aire fresco, aparente y certeramente no contaminado, en la espesa y hedionda atmósfera de la información española. Solo quien canta las verdades puede ser capaz de que los españoles no aborregados tengan esperanza de obtener alguna información certera de los medios patrios.

El resto de contertulios que lo acompañaban, por muy jefe de opinión de tal periódico -alguno- o columnistas diarios de otros medios -los otros- en nada se diferenciarían ya de aquellos elementos, brotados de la telebasura, que, “sin chicha ni limoná”, viven del cuento de una inmerecida fama

Recuerdo haber visto a “Chani” participando en las tertulias de una cadena que, por lo “cristiano” de su línea editorial, me hizo llegar a pensar se mantendría fiel a la verdad en su programación… pero no. Sin pudor alguno se posicionó como aparato pùblicitario del abortista y homosexualista partido en el poder.

Haciendo honor a la verdad, en aquellas tertulias, era el único que guardaba la tradicional compostura, forma y educación que siempre se exigió en los debates televisivos. De ahí, de esa clase y elegancia exigida en otros tiempos, afloran en uno las sensaciones de que no todo está perdido; y hace que las letras que los artículos leidos calen y reconforten de manera especial.

El resto de contertulios que lo acompañaban, por muy jefe de opinión de tal periódico -alguno- o columnistas diarios de otros medios -los otros- en nada se diferenciarían ya de aquellos elementos -brotados de la telebasura- que, “sin chicha ni limoná”, viven del cuento de una inmerecida fama, adquirida aireando vergüenzas, propias y ajenas.

tv_basura2Ahora (que Balbín me perdone) me viene a la memoria el programa “La Clave” y, estoy convencido, si endosaran en un programa, dirigido por Balbín, una “ristra” (irónicamente, como chorizos) de tertulianos de los de ahora, y obrando en la forma que lo hacen… no sé yo qué pasaría. Posiblemente al genio le entrarían los siete males y tendría ganas de todo menos de retransmitir. Ni directo, ni grabado.

Dice una letra de canción del grupo asturiano de “AgroRock” los Berrones: “tan en boca de tol mundu, facen lo que faiga falta, con tal del vivir del cuentu, sin pegar un palu al agua…”.

En los tiempos que la escribieron y grabaron, el tema era una clara crítica a la telebasura pero, a día de hoy, se puede aplicar perfectamente a lo que, tiempo atrás en España, era una profesión tan digna, clarificadora y admirada por la mayoría; el periodismo. Con sus cosas, tendencias y demás, si, pero periodismo al fin y al cabo.

Hoy, algunos -muchos- mal llamados periodistas, hacen desleal competencia a los publicistas pero, eso si, siempre trabajándoselo en la onda política y económica que la casta del Poder dicta y manda.

Hala, cuidado, no les podemos negar ese toque de modernidad del que hacen gala pues, los habituales de la pequeña pantalla, lo hacen todos al mas puro “estilo de corral” que, a fin de cuentas, es lo que se lleva ya en la televisión.

-¿Tienes preparado el programa?
-Si señor está todo dispuesto según sus órdenes.
-Venga… al aire con ello.
-A sus órdenes “mi capital”.
Fernando Rodríguez Mayo