– La vulgaridad demócrata en boca de Madona: “Si votan por Hillary Clinton les haré una mamada”.-

“Prometo que soy buena. No soy ningun juguete sexual. Me tomo mi tiempo. Soy de las que miran a los ojos mientras lo hace y de las que se lo traga”. Estas palabras soltó la “reina” del pop para mostrar su apoyo a la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton.-

Proabortistas, homosexualistas, laicistas, injerencistas,y ahora… un 100% de ordinariez . Estasson las cualidades de los “demócratas” que hacen campaña para que Hillary Clinton concurra a las elecciones estadounidenses y consiga la ansiada presidencia del gobierno de la nación más poderosa del mundo.

Ya no hay careta capaz de cubrir la porquería… El mundo no solo está en peligro por el afán imperialista, injerencista e incluso homicida sin escrúpulos -como mostró con su idea de mandar un dron para eliminar a Assange– de la candidata sino que, además, tras el claro apoyo por parte de la primera multinacional del aborto (Planned Parenthood), y ahora la soez inmoralidad de la “diva” del pop, el futuro se visualiza cláramente como un mundo corrompido por la inmoralidad más aberrante en el caso de que Hilaria se haga con el poder.

La perla en cuestión la soltó Madona en un evento en el Madison Square Garden de New York, realizando un ofrecimiento sexual a todas las personas que votasen a Clinton.

“Bueno, me voy a ir marchando ya porque alguien mucho más divertido que yo está a punto de pisar este escenario”, dijo. “Damas y caballeros, déjenme sin embargo que diga algo más antes de presentar a esta genia de la comedia. Si votan por Hillary Clinton, les haré una mamada”, anunció ante las risas la artista, en un breve monólogo de presentación de la humorista Amy Schumer, amiga personal del Madona.

Observando esta actuación electoral me pregunto de donde sacarán los demócratas yankis autoridad moral suficiente como para permitirse hacer críticas al respecto de la personalidad y acciones de Donald Trump, su rival conservador en los comicios presidenciales.

En cuanto a Madona, con sus 58 años, igual ya iba siendo hora de que dejara de crear polémicas que, a juicio propio, no hacen sino menoscabar su ya deteriorada imagen.

Fernando Rodríguez Mayo
fernandorodriguez.es