Estrategia del miedo y partidos de vergüenza.

“ETA está esperando como agua de mayo un gobierno del PSOE con Podemos”. La reciente perla del señor ministro de interior.

Un gobierno de los “socioslistos”, en alianza con las güestes podemitas, es algo que cualquier español con dos dedos de frente NO quiere para sí, para su Nación, para… ESPAÑA. No lo queremos pero lo vamos a tener y que Dios nos coja confesados más, lo que nos vendrá, ya lo sabemos y podemos irnos mentalizando.


Cuando uno es consciente de lo que le espera parece que el mal se hace menor. Lo malo, lo realmente malo, es cuando uno se agarra a un partido cual tabla de salvación en un embravecido mar y resulta peor el remedio que la enfermedad. Once millones de españoles votaron a finales de 2011 al Partido popular pensando que, de esta forma, España -y por ende los españoles- verían encarriladas sus vidas por el camino de un estado de bienestar que parecía huir tras siete años de gobierno del nefasto ZP, así como la subsanación de “irregularidades” tan aberrantes como son el aborto legal o la presencia de etarras en las instituciones. Nada de esto cumplió el Partido Popular, sino más bien incrementó el número de problemas en el día a día de los españoles (muchos de ellos fieles votantes de la formación de la gaviota).

A pesar de todos los engaños, y tras el batacazo en las elecciones del 20D, no muestran los conservadores del PP pudor alguno en echar mano a la ya repetitiva demagogia del “¡Que vienen los rojos!”. Creo que -aunque ellos parezcan creer que los españoles somos imbéciles- ya no engañan a nadie. No han derogado ni una sola Ley de Zapatero, han permitido que los filoetarras continúen en las instituciones y la Ley del Aborto continúa tal cual estaba. Nada, no han cambiado nada…

Con la excusa servida de la herencia de ZP, se han dedicado cuatro años simplemente al “Si Bwana” ante todos los dictados que, desde la Europa de los financieros y la Merkel, emitían al, presúntamente pusilánime, habitante de Moncloa.

Han eliminado todos los avances laborales que los trabajadores españoles tardaron años en conseguir, llegando al punto de convertir el trabajo patrio en una ocupación precaria y miserable, hasta el punto de podernos asemejar, e incluso estar por debajo, a aquellos países llamados en vías de desarrollo. Para justificar esta fechoría la manipulación de datos y estadísticas les viene como anillo al dedo pues, igualmente sin pudor, nos venden la cantidad de personas que “han encontrado trabajo” sin caer nunca en la mención de que la realidad es muy otra: hay menos personas trabajando hoy que cuando ellos accedieron al poder y, una gran mayoría de aquellos que tienen la “fortuna” de gozar de dicho puesto de trabajo, lo hacen en condiciones económicas totalmente precarias e impensables hasta hace unos pocos años. Se aprecia claramente la #MarcaEspaña del Partido Popular en el mundo laboral ¿verdad?.

Parece tarea obligatoria y preferente el “fomentar la empresa privada siempre y cuando, ésta, sea capaz de crear en un futuro próximo aquellos cargos de asesores o consejeros a los que, el movimiento de las puertas giratorias, tarde o temprano le puede llevar a uno”

¿Y si hablamos de los recortes en asuntos sociales o sanidad? Más de lo mismo. El Repago Sanitario, la “escandalosa” subida de un 0,25% anual de las pensiones, valoraciones de discapacidad en los que prima la rentabilidad por encima de evaluaciones en base a las patologías y limitaciones reales del paciente, etc…

No es ningún secreto que, a la vez de todo esto, han privatizado un considerable número de servicios, así como la gestión de algunos hospitales y demás que, ¡oh casualidad!, siempre van a parar a los bolsillos empresas o fondos afines al grupo. Hoy en día ya no se habla de CAPIO pero, la realidad de convertir la sanidad pública en un negocio privado, ahí está; en nuestro día a día. Parece tarea obligatoria y preferente el “fomentar la empresa privada siempre y cuando, ésta, sea capaz de crear en un futuro próximo aquellos cargos de asesores o consejeros a los que, el movimiento de las puertas giratorias, tarde o temprano le puede llevar a uno” (en esto último no solo pecan los populares pues el PSOE también resulta alumno aventajado en la materia).

Con todo lo anterior, sobre lo cual podría haberme explayado, e incluso aportar datos si hubiera dispuesto de un rato para investigar más a fondo el asunto, con todo y con esto repito, los señores dirigentes, ministros, diputados, vocales, etc… del Partido Popular (entiéndase solo aquellos que aún no están investigados-imputados por corrupción) se permiten la licencia de utilizar la estrategia del miedo para intentar no perder el poder que tanto conviene a sus bolsillo, e igual también hasta para el “futuro judicial” de algunos, por el estatus que otorga la cuestión de los aforamientos, ya que pudieran verse beneficiados ante hipotéticos resultados adversos en cualquiera de las diferentes causas por corrupción en las que este grupo esta implicado.

¿Y la deuda que han generado mientras recortaban y enajenaban servicios públicos? Esto mejor que lo analicen economistas que no estén vendidos al régimen pues a mi no me salen las cuentas…

Mientras tanto, muchos españoles de bien, esperamos la llegada de unas nuevas elecciones; con ansiedad, pero sin caer en las trampas que, unos partidos vergonzosos, nos ponen cada día, intentando, de una forma u otra, meternos el miedo en el cuerpo cuando, en realidad, los que están absolútamente acojonados, y con el pañal ya atorado por no poder absorver tanta porquería, son ellos. Ellos, los que propagan malos augurios buscando el voto del miedo.


Fernando Rodríguez Mayo