España 79 años después

20 de noviembre de 2015: 79 años después del asesinato de un español ejemplar.

Jose Antonio Primo de Rivera, a las 06:45 de la mañana del día 20 de noviembre de 1936 en la cárcel de Alicante, caía bajo el fuego de las balas del odio y el ateísmo de la izquierda radical encastrada en un Frente Popular prosoviético que, tan solo meses después, iniciaría su condena a una derrota obligada, motivada en parte por luchas y envidias internas, sometidas así sus propias fuerzas a purgas y enfrentamientos constantes en el transcurso del confrontamiento civil español.

Normal cuando no hay una causa digna por la que luchar y tan solo hay afán de matar…

Mientras así vivía la izquierda aquellos meses del año de guerra 1936 (aunque, si la historia hablara en justicia, de acertados sería decir que la contienda venía ya precocinada, por lo escabroso de la situación política de España, desde 1934), el alma libre y dispuesta de Jose Antonio, nos dejaba en su testamento un mensaje de amor profundo a España y a su entrañable pueblo:

“Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas calidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia”

Izquierdas y derechas

Han pasado 79 años… Parece mentira que España continúe enfrentada socialmente. Si cabe, más aún que entonces (circunstancia ésta que no impide que la casta de uno y otro lado aunen sus fuerzas para que todo continúe igual y sus privilegios vayan in crescendo).

Los mismos poderes que en aquellos años movieron masas -incitando al odio, a la quema de iglesias y al escarnio público de todos aquellos que depositaban su suerte en manos de Dios-, los mismos, repito, pasean hoy sus culos por emisoras de radio y cadenas de televisión mostrando al mundo que ellos son los guais”, que los valores espirituales son una farsa y que lo que mola es eso de “vive y deja vivir” pero, eso si, promocionando la cultura de la muerte, la frivolidad laicista, el aborto como derecho y la aberrante ideología de género.

Izquierdas, marxismo, leninismo o socialdemócratas… igual da. Relativismo moral en estado puro.

De prácticas similares no está exenta la derecha española, no. Entregada absolutamente al nuevo orden mundial -capitalismo como deshumanizada doctrina suprema- la derechona neoliberal, oportunista, cómplice y mimética a más no poder, intenta igualmente no dejar rastro de la España tradicional. Lejos están la defensa de los eternos valores cristianos de nuestra cultura hispana y europea, pero cristiana.

Enfrascados también en los medios, sus representantes largan discursos y soflamas sobre la conveniencia de estar en la Unión Europea (parte de la izquierda también) hasta el punto de llegar al surrealismo en el momento que los temas tocan el asunto de la soberanía nacional. Han entregado España, sin condiciones, al poder financiero mientras se dicen ellos adalides defensores de la democracia -o poder del pueblo-. Malo es que nos hayan vendido para intentar ellos mantenerse en puestos de privilegio e impune saqueo pero… ¿nos toman por tontos?

Mientras asisten de mantilla y peineta a las Santas Procesiones de Semana Santa van tramando la forma de camuflar en las leyes la forma de permitir que la cultura de la muerte, el homosexualismo y el laicismo continúe su ordenada expansión. No ya porque es lo que le gusta a le gente progre, no: ¡Es que también lo dictan las instituciones mundiales del nuevo orden y a esos hay que obedecerles aunque sus premisas vayan en contra de Dios, del hombre o de cualquier otro motivo sagrado que pudiéramos alegar! (Patria, Trabajo y Justicia Social incluidos).

¿Qué nos queda de Jose Antonio?

310623_248972551826828_789747504_nObservado anteriormente el espectro de la sociedad española, es de confiar que, cualquier persona, “de a pie y mediánamente cuerda”, lo tiene complicado -o no- a la hora de definirse políticamente.

Lo habitual es el acomodo en función de que a uno le cuaje más lo de “uno u otro bando” (actualmente ambos enemigos de España). Y así nos va.

También están aquellos que te dicen que no son falangistas… ¡pero son joseantonianos!. Claro está, cuando llega el momento votan al homosexualista, abortista, neoliberal y, también, imputado judicialmente por corrupción, Partido Popular de Rajoy Brey: Pues eso, también, así nos va.

Luego, igualmente, hay una rara especie que me cuesta incluirla entre los “mediánamente cuerdos” y, ante tal juicio, creo encuadra mejor en la categoría de los “locos de remate” (irónicamente hablando): los falangistas.

Locos de remate pero no por su Doctrina… sino por la tenacidad, el orgullo y la autosuperación ante la adversidad de estar solos contra todos y por todos aquellos que necesitan tener y amar su Patria y no un “terruño” al libre albedrío de los poderes fácticos.

Si. Hace 79 años que asesinaron al Fundador y Jefe Nacional pero su obra subsiste y existe en la fuerza de los trabajadores patriotas de Falange Española de las JONS.

Eso es lo que nos queda de Jose Antonio y que, aunque a muchos les pese, nunca nos ha de faltar. Inasequibles al desaliento, los falangistas continúamos diciendo que “amamos España porque no nos gusta”. No nos gusta lo que han hecho de ella y hoy, al igual que hace 79 años, hemos de ser testimonio de aquel hombre que antepuso el honor y el amor a su Patria, por encima de su propia vida.

¿Locos de remate? Bendita locura.

Fernando Rodríguez