“En ocasiones veo… que el periodismo de verdad desaparece”

Periodismo reconvertido en propaganda política no es periodismo sino manipulación.-

Vaya tiempos que nos ha tocado vivir… Menudo primer mes del año que llevamos.

Twitter -se puede afirmar con pocas posibilidades de equívoco- se ha convertido en el barómetro del estado social y político de nuestra España. Si bien antes era el papel impreso -del diario de turno- la herramienta capaz de mover y manejar almas, sus sentimientos y emociones, sus gustos y perversiones, de justos es decir que esta tarea le ha sido arrebatada de forma inmisericorde al papel prensa de 48,8 gr/m2 y a sus gurús deshumanizados y encastrados en el sistema partitocrático de nuestra Nación. Algunos me dirán que esto es un fenómeno global, y no lo negaré pero, en la parte que a mi se refiere, la inquietud está marcada por lo mas cercano y a ello me referiré.

Aquellos editores que no hayan movido ficha en el entorno virtual están claramente abocados a una autodestrucción por sus “pocas miras o aspiraciones futuras”.

Las redes sociales e internet son -y deben ser- un nexo de unión entre afines, además de muchas otras cosas. Cosas como la posibilidad de saber en tiempo real el devenir de cualquier evento, circunstancia o actuación de unos y otros, en cualquier ámbito donde el acceso a Twitter sea posible, hace que nos sintamos mas cercanos e informados de acontecimientos que, de otro modo, solo podríamos conocer en diferido y con la mercenaria distorsión y-o manipulación que la “línea editorial” del medio considerara oportuna (eso que algunos definen como línea editorial y, nos guste o no, no es más que propaganda partidista subvencionada en gran parte con dinerito público de todos).

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“Periodismo y ética”

Ayer, viendo en televisión informaciones sobre lo que se inició como legítima protesta vecinal en Gamonal, y fue convertida poco después en invasión vandálica (como pasa siempre que la izquierda secuestra cualquier protesta social), pude apreciar claramente la diferencia en tiempo que hay entre la publicación en Twitter y el entorno cibernético de blogs o sitios web independientes de noticias, de ciertos datos importantes referentes al asunto burgalés. Si. Ayer, al fin, se dignó algún medio televisivo, adepto al Partido Popular (por no decir que es parte imprescindible en su aparato de propaganda), a comentar quien está detrás de la adjudicación del “Bulevar Gamonal”.

Si un medio televisivo nacional, con altas cuotas de audiencia en ciertos horarios, tiene un desfase de cuatro días -si, he escrito cuatro días- entre los primeras informaciones y “tiradas de hemeroteca” proporcionadas por blogueros y tuiteros mas activos en la red, señores míos, periodistas profesionales y, no sé si merecidamente o no, admirados por muchos (entre los cuales me incluyo); señores míos, repito, ustedes tienen un serio problema; un auténtico problemón. Las razones de dicho desfase temporal dan motivo a especulaciones, sobradamente fundadas, sobre la “no independencia” del medio, por mucho que éste la pregone a los cuatro vientos.

Si. Por mucho que un servidor crea, o comparta en parte, la línea editorial de una cadena, se desengaña mucho al comprobar que dicho medio se defina ya, tan a las claras, como “aparato propagandístico” para informar cuando y según convenga -o no- a intereses políticos, económicos o de la índole que sea, de los partidos, empresas y personas que, de una forma u otra, están totalmente relacionadas con la -ya incuestionable- corrupción existente en muchas zonas de nuestra geografía, amamantada, por desgracia cada vez más, por un caciquismo que sobrevuela por encima y controla a su antojo ayuntamientos, provincias, regiones y sus correspondientes medios informativos.

En ocasiones veo… veo que el periodismo de verdad desaparece.

Fernando Rodríguez Mayo