¿Decencia y servicio en la política española?

La decencia y el servicio a la Patria pasan por la necesidad de que los dirigentes de la Nación sean capaces de asumir aquellas consecuencias personales que puedan acarrearles el llevar a cabo actuaciones en beneficio del bien común que, en este caso concreto, bien podrían ser la preservación de la Unidad de España y, dicho sea ya, de paso, limpieza de la excrecencia y corrupción política en todos los rincones del país. Pero no… eso no que la factura política que -unos pocos- verían repercutir en su bolsillo sería severa y, como ya han afirmado algunos (con bastante desparpajo por cierto), no se metieron en política para “tener pérdidas”.

A mi, que debo ser persona con tendencias conspiranoicas, me escaman muchísimo las vueltas que le dan, los politicastros surgidos del Régimen del 78, antes de tomar una legítima y necesaria decisión. Por ello, y por el 3% de unos y otros, estoy plenamente convencido de que hay más “gato encerrado” del que habitualmente estamos acostumbrados a tragar -léase cuentas en paraisos fiscales que, a sabiendas de “los hunos y los hotros”, no se sacarán nunca a la luz, sea cual sea la acción o reacción del gobierno ante el golpe de estado de las mafias catalanas-. Hay que guardar las apariencias y, ante todo, una “estética política” que permita, aún a trancas y barrancas, la continuidad del trinque institucional; ya sea éste autonómico, municipal o, por qué no, nacional.

¿Por qué no hay ningún Pujol en la cárcel?
¿A quien “acojona” -literalmente- el hecho de enchironar de forma preventiva a los miembros de la “famiglia” hasta ver de resolver de una bendita vez todas y cada una de las causas de corrupción en las que este clan está inmerso?

Igualmente ¿Por qué no se suspende la autonomía de la región catalana cuando la propia Constitución otorga herramientas para ello y se han dado ya con creces causas suficientes para aplicar el artículo 155?

Miedo. Mucho miedo… Quien algo teme, algo debe.

Mientras tanto, en este rincón de Castilla, un hombre espera el momento en que se repitan las elecciones y que, milagrosamente, no salgan triunfadores los del SobrePartido Gúrtel, ni el Partido ERE’s, ni los del Poderío Leninista, así como tampoco la Naranja Mecánica de Bilderberg…

Anda que no han crecido sinvergüenzas en 40 años… Ignorantes, también, otros tantos.

Fernando Rodríguez Mayo