Cainitas y falsos demócratas.

¡Es necesario prohibir toda la simbología fascista en España! -argumentan una banda de ineptos, considerando que las figuras históricas de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, así como sus símbolos, han sido, en el transcurso de quinientos años, “mas franquistas que Franco”…-


¡Democracia! ¡Democracia! -Gritaba la turba enfervorecida enarbolando banderas de Rusia, otras con la jeta de Ernesto Guevara y alguna que otra tricolor de esas que algunos dicen “la izquierda española en el exilio mantuvo como oficial hasta su retorno tras la muerte de Franco”.

¿Qué izquierda y en qué exilio? Solo se ha tenido constancia de los personajes de Dolores Ibarruri y el genocida Santiago Carrillo. Todos los demás figurantes de la izquierda salieron de la nada del régimen, creando partidos hasta el momento inexistentes pues, salvo el PCE que actuaba en la clandestinidad y daba cobertura logística a alguna que otra banda terrorista, los otros no han tenido trayectoria alguna en el tiempo. Por mucho que los del PSOE nos quieran vender eso de “100 años de honradez” me temo que ni 100 años ni -en vista de lo visto- honradez.

¡Es necesario prohibir toda la simbología fascista en España! -Argumentan una banda de ineptos, considerando que las figuras históricas de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, así como sus símbolos, han sido, en el transcurso de quinientos años, “mas franquistas que Franco”, sin parar en ningún momento a mirar los tiempos pasados de sus líderes, amamantados en altas cunas en tiempos del dictador, y ahora “enrojecidos” en pro de una democracia que ninguno de los alborotadores -más bien comisarios políticos- practica.

evolucin-histrica-del-escudo-de-espaa-y-su-significado-3-728Luego llegó la patochada de los cachorros del Partido Popular -como ya de habitual dando la nota- con el brazo en alto y la mano tendida, practicando el saludo romano; ese saludo que todos los legionarios y centuriones brindaban a a sus césares que, por si no lo sabían ustedes, eran franquistas hasta la médula. Bueno, el caso es que, por más vueltas que le doy, no encuentro argumento lógico que justifique el hecho de que un grupúsculo de personas, que militan en un partido incluido en la Internacional Liberal, opten por realizar en público un saludo que nada tiene que ver con lo que, supuestamente, piensan (políticamente hablando). Vamos, que si yo fuera el presidente -¡lagarto, lagarto! que solo es una frase hecha- los expulsaba del partido por traicionar lo que -supuestamente de nuevo- debieran defender: “SU” democracia.

Pues bien, lo peor de todo no es esto. Lo realmente aberrante es que Ruiz Gallardón -Ministro de Justicia en este Gobierno de recortes, corrupción y locura, “liderado” por Rajoy- parece que incluso va a acceder a ilegalizar no sé que símbolos y ni sé que tipo de actos; tan solo porque a una pequeña parte de la sociedad no le gusta lo español, aborrece lo nacionalmente histórico, y pretende hacernos pasar, a estas alturas en los tiempos, por cualquier nueva república recién creada, y surgida de la nada. De una nada marxista que, aunque “nueva”, resulta trasnochada.

¿Piensan que los demás, víctimas de su mal llamada democracia, vamos a quedarnos, calladitos y quietos, viendo como nos imponen sin ninguna validez de argumentos, la eliminación de símbolos, himnos, blasones, banderas, escudos o acciones que forman parte incondicional de la Historia de la Nación mas antígua de Europa?

Creo que no y creo igualmente que, el señor ministro -posíblemente él más que nadie-, debiera hacérselo mirar antes de imponer una decisión tan aberrante al respecto.


Fernando Rodríguez Mayo