Algo está ocurriendo en España. Seudogurús y buscadores de parcelas de poder.

Algo pasa aquí. Algo nuevo está ocurriendo en España.

Es la maltratada España del siglo XXI, en la que falsos y rastreros elementos “apartidistas” claman por una regeneración de la política en el país -urgente e incuestionablemente necesaria, por cierto- con la única pretensión de alcanzar su “parcelita” de gurú mediático en el “medio de los medios”, internet, mientras dejan de lado el entrar a valorar objetivamente los principales y mas básicos problemas que acucian a la mayor parte de la Nación, el desempleo y la escasez o nula liquidez tanto en las familias como en el entorno de los pequeños negocios, trabajadores asalariados y autónomos en general.

Dicho fenómeno de “buscar el propio rincón de fama” no es de extrañar pues, por desgracia, esta necesidad, parece resultar condición inherente a cierto tipo de personalidad forjada en algunos profesionales (lo son), que por uno u otro motivo creen no haber obtenido un merecido reconocimiento, no haber conseguido destacar aún lo suficiente en su carrera laboral, o que por no haber realizado una justa valoración de su propia situación de privilegio frente al común de los ciudadanos, llegan a caer en un egocentrismo enfermizo capaz de pretender “restregar” su “plaza por oposición” a quien no adopte como supremas y absolutas las tesis por ellos expuestas. Todo ello sin parase a evaluar si dicho “restregón” surte el efecto pretendido o, simplemente, hace que el interlocutor aprecie mas claramente aún lo falso del “compromiso social” bajo el que pretende mimetizarse el primero.

No soy partidario de la democracia tal y como se concibe en España y lo digo, pero estos…estos abanderados de la justicia social y una democracia que no practican, que en ocasiones postulan tesis tan absurdas como indecentes, dependiendo de las circunstancias peculiares del momento, estos repito, son el mayor peligro para una nación que necesita un Derrumbe Total del sistema establecido -si es que se quiere crear uno nuevo y sin reminiscencia corrupta alguna del anterior-. Encubiertos bajo un frágil disfraz de “comprometidos” navegan su rutina, enfrascados en la árdua tarea de “encontrar su causa diaria” y trabajársela durante toda la jornada al objeto de crear un debate en torno a ella pero, eso si, que la deriva siempre apunte a validar el “teorema del besugo” porque si no…

¿Qué puede acontecer si alguien vive su militancia social en internet de forma distinta, mas real? ¿Cómo es la reacción del “seudogurú comprometido” en estos casos que alguien opina distinto?

Pues pasa lo que referí en algún párrafo anterior: “Los bajos instintos que mueven los comportamientos de las personas en la vida real afloran al entorno de la Red 2.0”.

Si alguien no da el “Si Guana” esperado al referido “teorema del besugo”, dicho alguien resulta susceptible de convertirse en diana pública de los “ataques al restriegue” del pretencioso seudogurú. No pasa nada. No hay problema. Es lo que diferencia a una persona que va de “comprometido no político” -con lo cual el único compromiso que tienen es con ellos mismos y, entonces, ya no es compromiso como tal sino egolatría pura y dura- de otra que, tanto en su vida real, como en su presencia virtual en la red, dice quien es, qué es, cual es postura social y filiación politica.

A los que vamos de la forma segunda, como muchos de ustedes comprenderán, los dires y diretes de entes etéreos tipo Trolls que, según ellos, van de comprometidos, como que nos la trae rematadamente floja porque, al final, todos nacemos por un sitio similar y procedemos de un único sistema de fabricación con lo cual, lo único que será capaz de diferenciarnos unos de otros, serán las verdades, no las falacias ni verdades a medias.


Fernando Rodríguez Mayo